Desde el punto de vista médico, las aguas minero-medicinales aportan minerales y las aguas marinas aportan oligoelementos.
Cuando se aplican tratamientos con dichas aguas se produce el proceso de la transmineralización, es decir, nuestro cuerpo absorbe estos minerales y/o oligoelementos y estos se fijan en los lugares donde nuestro cuerpo tiene carencias de ellos, por ello la rehabilitación de problemas traumatológicos, respiratorios y cutáneos es muy efectiva y más rápida que otro tipo de rehabilitación.
También debemos tener en cuenta que cuando el cuerpo se encuentra sumergido en agua, el peso corporal es inferior con lo cual la movilidad aumenta, a esto debemos añadir que el agua minero-medicianal al ser rica y minerales y el agua marina rica en sal hace que la flotabilidad sea mayor. Todo esto da como resultado que se puedan realizar ejercicios que en tierra no se podrían hacer debido a la gravedad.
El agua de los spas, no deja de ser agua con todas sus propiedades relajantes y/o estimulantes, depende del momento, cuando uno se ducha por la mañana lo revitaliza y cuando uno se ducha por la noche lo relaja… ¡y es el mismo agua!.
Por todo ello es muy apropiado el término de Turismo de Salud, porque realmente lo que se experimenta es Salud.
No hemos inventado nada nuevo, desde épocas remotas(egipcios, romanos, árabes…) todos han utilizado el agua como vía de tratamiento de salud y bienestar.
A parte de todas estas especificaciones, las nuevas tecnologías unidas al saber ancestral hacen que todo tipo de cliente pueda encontrar su tratamiento idóneo.
Este producto puede ser disfrutado por todo tipo de cliente, ya que disponemos de centros más enfocados a tratamientos médicos, otros que disponen de actividades para los más pequeños-es decir para familias, otros que son más exclusivos y selectos, otros más lúdicos y de ocio…y la mayaría de nuestros centros combinan varias alternativas.
¡El turismo de Salud es un turismo de experiencias sensoriales!